Envíanos tu archivo en su resolución original, sin ampliarlo. Si es posible, recórtalo a las proporciones del tamaño final que deseas, pero no lo escales.
Los DPI son solo un dato de referencia que depende del tamaño de impresión; lo que realmente importa es la cantidad de píxeles de tu imagen. Ampliar una imagen antes de enviarla generalmente degrada la calidad.
Nosotros evaluamos cada archivo y, si es necesario ampliarlo, contamos con software e inteligencia artificial de última generación que logra mejores resultados que los métodos convencionales, especialmente cuando partimos de un archivo que no ha sido ampliado previamente.